lunes, 26 de junio de 2017

RdBC: Comunicado del CC del PCI (M), condenando los brutales asesinatos de los camaradas Kuppusamy y Ajitha

 La Red de Blogs Comunistas (RBC) ha traducido un comunicado del Partido Comunista de la India (Maoísta) de finales del pasado año, aunque publicado reciéntemente, en el cual se condena el asesinato a sangre fría del camarada Kuppusamy, miembro del Comité Central y Secretario del Comité Especial de Zona de las Ghats Occidentales, y de la camarada Ajitha, miembro del Comité Especial de Zona y encargada del movimiento urbano en Tamil Nadu, que fueron detenidos  y asesinados brutalmente por las infaustas fuerzas mercenarias locales y estatales cerca de la aldea de Kalkulam, al servicio del fascismo hindú.

En el comunicado se condena igualmente el colaboracionismo del revisionista Partido Comunista Marxista (PCM), que gobierna en Kerala, dirigido por Pinarayi Vijayan, que, mientras la población indígena y las masas sufren la represión del fascismo hindú "se dedica a hacer teatro, aclamando, por un parte, al líder revolucionario cubano Fidel Castro tras su muerte y organizando actos de conmemoración por todo el estado y, por otra, yendo de la mano del gobierno central nacional-hinduista-fascista de Narendra Modi para cortar de raíz el ascendiente movimiento revolucionario que dirige el PCI (Maoísta)".


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PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA (MAOÍSTA)
COMITÉ CENTRAL


15 de diciembre de 2016


¡CONDENAR LOS BRUTALES ASESINATOS DE CAMARADAS KUPPUSAMY Y AJITHA!

El 24 de noviembre de 2016, el camarada Kuppusamy, miembro del Comité Central y Secretario del  Comité Especial de Zona de las Ghats Occidentales, y la camarada Ajitha, miembro del Comité Especial de Zona y encargada del movimiento urbano en Tamil Nadu, fueron detenidos vivos y asesinados brutalmente por las infaustas fuerzas mercenarias locales y estatales cerca de la aldea de Kalkulam, en la zona boscosa de Nilambur, en el distrito de Malappuram, en el estado de Kerala. La policía, como es habitual en estos casos, afirmó que “una patrulla de las fuerzas especiales fue atacada por los maoístas. En respuesta, las fuerzas policiales se vieron obligadas a hacer uso de sus armas y dos personas resultaron muertas”. Lejos de ser así, se trató, en el marco de las políticas de conflicto de baja intensidad, de una ejecución perfectamente planificada de dos dirigentes cuya finalidad es liquidar el Partido maoísta. Debido a los problemas de salud de los camaradas mártires, el pelotón nadugani había acampado en esa zona con muy pocos efectivos. Cientos de miembros de las fuerzas especiales fuertemente armados atacaron el campamento, capturaron a ambos camaradas vivos, los torturaron y los asesinaron brutalmente. Después de este incidente, la policía desencadenó una inusual campaña de terror y de propaganda goebbelsiana contra el Partido maoísta por toda Kerala, amenazando a la población local para que no apoye a los maoístas. También han amenazado a los familiares de los camaradas mártires. Los periodistas y los activistas de derechos humanos que están tratando de esclarecer la verdad también han sido agredidos e incluso a algunos se les ha expulsado de la zona.

Mientras tanto, el revisionista Partido Comunista Marxista (PCM), que gobierna en Kerala y dirige el fascista Pinarayi Vijayan, se dedica a hacer teatro, aclamando, por un parte, al líder revolucionario cubano Fidel Castro tras su muerte y organizando actos de conmemoración por todo el estado y, por otra, yendo de la mano del gobierno central nacional-hinduista-fascista de Narendra Modi para cortar de raíz el ascendiente movimiento revolucionario que dirige el PCI (Maoísta) en la zona trifronteriza de las Ghats Occidentales. Sueñan despiertos si se piensan que podrán acabar con el movimiento revolucionario matando a sus dirigentes. Un partido revolucionario no desaparece por la muerte de sus dirigentes porque su guía es la teoría científica del marxismo-leninismo-maoísmo. Olvidan la amarga lección que recibieron del pueblo de Midnapore, en Bengala Occidental. Intentan evitar que las masas oprimidas avancen por la senda revolucionaria. Llegará sin duda el día en que el pueblo les dará su última lección. Pronto caerán los elementos antipopulares.

El camarada Kuppusamy (Manju, Prasad) nació en el seno de una familia dalit, pobre y oprimida, en
el distrito de Krishnagiri, en el estado de Tamil Nadu. Tras terminar sus estudios, trabajó en la empresa L&T en Bangalore, en el estado de Karnataka. Entró en contacto con el Partido en 1979-80. Era uno de los miembros del núcleo dirigente del antiguo partido PW [“Guerra Popular”] de Karnataka. Éste, más tarde, se transformó en Comité Estatal, del que formó parte el camarada Kuppusamy. Como dirigente, organizó a las masas de Karnataka en diferentes asuntos. En especial se consagró a la tarea de organizar a los trabajadores y a las amplias masas de oprimidos de la ciudad de Bangalore y de sus alrededores. En 1992, se mantuvo firme al lado del Partido en la lucha contra el oportunista Kondappalli Seetharamaiyya, antiguo secretario del otrora Partido Guerra Popular. Fue elegido secretario del Comité Estatal de Karnataka en 1993, miembro del Comité Central en el IX Congreso de 2001 y reelegido en el Congreso de la Unificación de 2007, celebrado tras la fusión del PCI (Maoísta). Trabajó como miembro de la oficina regional del suroeste y desarrolló el Partido en los estados meridionales. Defendió muy especialmente las aspiraciones nacionales del pueblo tamil en Sri Lanka. Analizó brillantemente la derrota de los Tigres de Liberación de Eelam Tamil (LTTE) desde una perspectiva marxista y trató de organizar un amplio movimiento de solidaridad con ellos. Se entregó a la tarea de dinamizar el movimiento revolucionario en los estados del sur del país, algo estancada, y desempeñó un papel importante en la lucha contra la línea oportunista que se había convertido en un obstáculo en Karnataka y Tamil Nadu, reconduciendo el Partido hacia el camino revolucionario. Defendió firmemente el marxismo-leninismo-maoísmo en situaciones de extraordinaria complejidad, en medio de vueltas y revueltas, de altibajos y hasta de la traición de renegados opuestos al desarrollo del movimiento revolucionario en el sur de la India, donde el camarada Kuppusamy se atrevió a abrir un frente de guerra en la zona trifronteriza de las Ghats Occidentales. Contribuyó activamente a la unión de todas las auténticas fuerzas revolucionarias y desempeñó un papel importante la fusión del PCI (Maoísta) y el PCI Marxista-Leninista (Naxalbari). Fue un intelectual revolucionario del proletariado que, a diferencia de los intelectuales burgueses, se elevó desde la condición de oprimido.

La camarada Ajitha (Kaveri) nació en Chennai, en Tamil Nadu. Entró en contacto con el Partido a principios de los años 90 y fue dirigente de la organización de mujeres Tamil Nadu Pennurimai Kazhagam. Dirigió muchas luchas contra la violencia sobre las mujeres e incorporó a muchas de ellas al camino revolucionario. Cuando el Partido en Tamil Nadu sufrió graves pérdidas en 2002, pasó a la clandestinidad y comenzó a dirigir las organizaciones urbanas de masas. En especial, participó activamente en la organización de varios conflictos sindicales. Desempeñó un papel destacado en la lucha contra la línea oportunista que surgió en Tamil Nadu. Aunque su compañero se sumó a la línea oportunista y abandonó el combate, Ajitha se mantuvo firme al lado del Partido. Ajitha Luchó implacablemente contra la dominación masculina tanto dentro como fuera del Partido. Tras la caída de 4 miembros del Comité Especial de Zona en Coimbatore, la policía intentó detenerla varias veces. De acuerdo con las directrices del Comité Especial de Zona, Ajitha permaneció en la selva, dirigiendo el movimiento urbano.

Camaradas,

A día de hoy, cientos y cientos de miles de personas luchan por todo el país contra las políticas
antipopulares de gobierno central del fascista Modi, respaldado por el fascismo brahmánico-hinduista. Todas esas personas están tomando clara conciencia de que el PCI (Maoísta) es el único partido revolucionario que puede liberar a las masas trabajadoras de la espantosa situación social en que viven. Los oprimidos de todo el país están cada vez más organizados bajo la dirección del PCI (Maoísta), razón por la que las clases dominantes han venido adoptando diversas tácticas represivas y propagandísticas con el fin de liquidar al Partido. Incluso han pretendido apaciguar todo tipo de luchas populares y democráticas, desviando la atención del creciente descontento social. Es cierto que el martirio de los dos camaradas dirigentes, Kuppusamy y Ajitha, es una grave pérdida no sólo para el movimiento de las Ghats Occidentales, sino también para el resto del país. Pero un partido revolucionario siempre supera las pérdidas. Estos dos dirigentes ejemplares entregaron sus vidas inestimables en pos de la liberación de las masas trabajadoras del hambre, la pobreza y la opresión. Vivieron y sacrificaron sus vidas por la noble causa del Comunismo, por los ideales de una sociedad sin clases. Una vez más mostraron el camino glorioso de nuestros mártires, su compromiso para con la Causa y el pueblo, su desinterés, su nadar a contracorriente, su disposición a soportar cualquier privación, su espíritu bolchevique. Y lo demostraron cuando los gobiernos fascistas central y estatal desplegaban sus infames fuerzas para aplastar el floreciente movimiento revolucionario en la zona trifronteriza de las Ghats Occidentales. Su sacrificio no será en vano. La roja bandera revolucionaria lo es cada vez más por la sangre derramada de miles de mártires heroicos en el curso de la lucha contra el enemigo. El pueblo y la guerrilla darán resuelto cumplimiento a los sueños de nuestros mártires con la debida respuesta al enemigo. El Comité Central de PCI (Maoísta) condena enérgicamente los brutales asesinatos de los camaradas Kuppusamy y Ajitha, y llama a los trabajadores, campesinos, estudiantes, jóvenes, intelectuales, a las nacionalidades oprimidas y a los sectores oprimidos de la sociedad,  incluidos los dalits, los adivasis y las minorías religiosas, a condenar los falsos enfrentamientos, que no son sino brutales asesinatos, y a unirse y organizarse con la suficiente amplitud y fuerza para hacer frente por todos los medios posibles a la ofensiva de la clase dominante.

Saludos revolucionarios,


Abhay
Portavoz,
Comité Central

PCI (Maoísta)

martes, 20 de junio de 2017

Communist Party of the Philippines Sobre la presencia de fuerzas militares USA en Filipinas



On presence of US military forces in Marawi

12 June 2017
The Communist Party of the Philippines (CPP) denounces the presence of American military forces in and around Marawi City and their armed interference in the on-going operations of the AFP.
The AFP’s admission that it is now being provided with “technical assistance” and fed with intelligence information by the US military indicates two things. First, that the US military is being allowed by the AFP to carry out intelligence operations, presumably, electronic and drone surveillance operations, in complete violation of Philippine sovereignty.
Secondly, that the AFP is now being remote-controlled by the US military like one of its drones through so-called “sharing” of intelligence information.
The Filipino people recall how the US planned and trained Philippine special forces personnel, in collusion with top military and police officials of the Aquino regime, in the botched Mamasapano operation in January 25, 2015 which led to the killing of more than 40 PNP personnel.
By declaring martial law in Mindanao, giving the US-trained and US-dependent Philippine military and police full-powers, deploying thousands of its armored grounds troops and ordering aerial bombardments using American bombs, the Duterte regime has laid out the perfect pretext for the US military to intervene.
Professing ignorance of US military assistance and participation in the Marawi operations, Duterte has declared he will just be thankful for the situation and allow the AFP and DND to let it continue allowing US presence. In doing so, however, he has practically affirmed his complicity with the intervention of a foreign military power.
In contrast to how vigorously he has denounced the unproved presence of foreigners among those he identified as terrorist groups, he has now meekly accepted the presence and operations of American soldiers in violation of Philippine sovereignty.
In letting the US military to continue remote-controlling the AFP and US soldiers to participate in combat operations in Marawi, Duterte is raising the Filipino people’s doubts as to the seriousness or trifleness of his rilings against US military intervention and declarations for an independent foreign policy.
American military presence and intervention starkly demonstrates how Philippine national independence remains false 119 years after it was declared under the “protection” of US imperialism on June 12, 1898.
The US military has long used so-called “anti-terror cooperation“cover for its intervention in the country. It has labelled as “Islamic terrorists” such groups as the Abu Sayyaf which trace its roots to US, Saudi, Pakistani and Israeli funded groups in Afghanistan in the 1980s and recently in Iraq and Syria. Leaders of these groups are linked as well to corrupt officials and personnel of the AFP.
Like the rest of the Filipino people, the Moro people are still not free. They continue to suffer from national oppression. Over recent years, there have emerged various groups which seek to press on with the Moro people’s armed resistance in the face of the refusal of the ruling reactionary state to recognize Bangsamoro autonomy.
Locally and internationally, the reactionaries are fanning the flames of a religious war. The Trump government and other imperialist governments are using Islamophobia to continue justifying its clampdown against immigrants and refugees.
In using religious symbols, reactionary armed groups obscures and weaken the struggles of the Moro people for national and social liberation By paving the way for US military intervention and giving the US-controlled AFP full-play to wage all-out war, the Duterte regime has caused massive displacement and sufferings of hundreds of thousands of Moro people. In the end, it may succeed only in further stoking Moro resistance.
Photo By: Thomson Reuters


De seguido la traducción al castellano del Documento-denuncia del PCF
Sobre la presencia de las fuerzas militares estadounidenses en Marawi


El Partido Comunista de Filipinas (CPP) denuncia la presencia de fuerzas militares estadounidenses dentro y alrededor de la ciudad de Marawi y su interferencia armada en las operaciones en curso de la AFP.

El reconocimiento de la AFP de que ahora está siendo provista de “asistencia técnica” y alimentada con información de inteligencia por el ejército estadounidense indica dos cosas. Primero, que la AFP permite a los militares estadounidenses llevar a cabo operaciones de inteligencia, presumiblemente, operaciones de vigilancia electrónica y de drones, en completa violación de la soberanía de Filipinas.

En segundo lugar, que la AFP está siendo controlada a distancia por el ejército estadounidense como uno de sus drones a través del llamado “intercambio” de información de inteligencia.

El pueblo filipino recuerda cómo los Estados Unidos planificaron y entrenaron personal de las fuerzas especiales filipinas en connivencia con los principales oficiales militares y policiales del régimen de Aquino, en la chapucera operación de Mamasapano del 25 de enero de 2015 que causó la muerte de más de 40 miembros de la PNP.

Al declarar la ley marcial en Mindanao, al otorgar plenos poderes a los militares y policías filipinos entrenados y dependientes de Estados Unidos, al desplegar miles de sus tropas terrestres armadas y al ordenar bombardeos aéreos usando bombas estadounidenses, el régimen de Duterte ha establecido el pretexto perfecto para que los militares estadounidenses intervengan.

Profesando ignorancia por la asistencia y participación militar de EE.UU. en las operaciones de Marawi, Duterte ha declarado que está agradecido por la situación y autoriza a la AFP y DND para que continúe permitiendo la presencia de Estados Unidos. Al hacerlo, sin embargo, ha afirmado prácticamente su complicidad con la intervención de una potencia militar extranjera.

En contraste a como ha denunciado vigorosamente la presencia no probada de extranjeros entre los que identificó como grupos terroristas, ahora ha aceptado dócilmente la presencia y operaciones de soldados estadounidenses en violación de la soberanía de Filipinas.

Al permitir que el ejército estadounidense continúe controlando a distancia a la AFP y al permitir a los soldados estadounidenses participar en operaciones de combate en Marawi, Duterte está haciendo crecer las dudas del pueblo filipino sobre la seriedad o nimiedad de sus acciones contra la intervención militar estadounidense y las declaraciones de una política exterior independiente.

La presencia militar estadounidense y su intensa intervención demuestran claramente cómo la independencia nacional filipina sigue siendo falsa 119 años después de que fue declarada bajo “protección” del imperialismo estadounidense el 12 de junio de 1898.

El ejército estadounidense ha utilizado durante mucho tiempo la llamada cobertura de “cooperación antiterrorista” para su intervención en el país. Ha etiquetado como “terroristas islámicos” grupos tales como el Abu Sayyaf que tiene sus raíces en los grupos financiados por Estados Unidos, Arabia Saudí, Pakistán e Israel en Afganistán en los años 80 y recientemente en Irak y Siria. Líderes de estos grupos están vinculados también a los funcionarios corruptos y al personal de la AFP.

Al igual que el resto del pueblo filipino, el pueblo Moro aun no es libre. Siguen sufriendo la opresión nacional. En los últimos años han surgido varios grupos que buscan seguir adelante con la resistencia armada del pueblo Moro frente a la negativa del Estado reaccionario dominante a reconocer la autonomía de Bangsamoro.

A nivel local e internacional, los reaccionarios aventan las llamas de una guerra religiosa. El gobierno de Trump y otros gobiernos imperialistas están usando la islamofobia para continuar justificando su represión contra inmigrantes y refugiados.

Usando símbolos religiosos, los grupos armados reaccionarios oscurecen y debilitan las luchas del pueblo Moro por la liberación nacional y social. Al allanar el camino para la intervención militar de Estados Unidos y darle vía libre a la AFP controlada por Estados Unidos para librar una guerra total, el régimen de Duterte ha causado desplazamientos masivos y sufrimientos de cientos de miles de moros. Al final, eso sólo puede conseguir fomentar la acumulación de resistencia del pueblo Moro.

Partido Comunista de Filipinas
12 de junio de 2017

Presentación del Partido Comunista Maoísta

https://www.youtube.com/watch?v=Hh0jDsq5qVI